Una
Mirada a Perú
El territorio peruano se divide en tres grandes regiones geográficas:
la costa, la sierra y
la selva.

La
zona occidental o costera es una estrecha franja desértica
-por efecto de la corriente fría de Humboldt y por la presencia
de los Andes al este- que en su zona más ancha alcanza los
180 km y que es bañada por el océano Pacífico
a lo largo de 3.080 kilómetros de playas y acantilados. Aquí
no llueve casi nunca.
La región central y sur de la costa peruana posee dos estaciones:
una de invierno, entre abril y octubre; y una de verano, entre noviembre
y marzo. Durante el invierno una densa capa de nubes cubre los cielos
y son frecuentes las lloviznas ligeras o "garúas".
A pesar de la sensación de frío, producto de la gran
humedad, la temperatura casi no sobre pasa los 12° C. Durante
el verano, en cambio, el sol brilla con fuerza y la temperatura
alcanza los 30° C. La región norte de la costa no sufre
por la corriente de Humboldt, gracias a esto tiene casi 300 días
de sol y temperaturas que alcanzan los 35° C en el verano.
Su relieve, mayoritariamente plano, con elevaciones máximas
de 650 msnm, se encuentra cortado perpendicularmente por cerca de
50 oasis fluviales. Son los llamados valles costeros, fértiles
enclaves agrícolas formados por los ríos que nacen
en las alturas andinas y que discurren hacia el mar. La mayoría
de estos son de cauce irregular y su caudal disminuye considerablemente
durante los meses de verano (de abril a diciembre).
En
la costa, asociadas a estos valles, se encuentran la capital, Lima,
y las ciudades en las que se concentra la mayor actividad económica
del país. También fue el territorio de importantes
culturas como la mochica, de cuyos vestigios arqueológicos
el más importante es el del llamado "Monumento
Arqueológico de Sipán", al sur de Chiclayo.
Trujillo, más
al sur, también es reconocida por su riqueza arqueológica,
ya que fuera antiguo territorio de las culturas mochica, lambayeque
y chimú. Y mucho más al sur, en el departamento de
Ica, se encuentran las misteriosas Líneas
y Geoglifos de Nazca y el Parque
Nacional de Paracas.
Entre noviembre y marzo se presentan lluvias, que en esos meses
se incrementan marcadamente con la presencia del fenómeno
climático El Niño.

La sierra se encuentra dominada por la cordillera de los Andes,
que recorre -a manera de una columna- el territorio de norte a sur.
Este macizo constituye la divisoria continental de aguas, pues allí
nacen los ríos que van a dar al océano Pacífico
(vertiente occidental) o a la gran cuenca del río Amazonas
(vertiente oriental).
Su
relieve, abrupto y complejo, está marcado por estrechas quebradas,
profundos y fértiles valles, extensas planicies altoandinas,
grandes lagos navegables -como el Titicaca-, y más de 12
mil lagunas, tan bellas como las de Llanganuco,
situadas en un estrecho valle de la Cordillera Blanca en pleno parque
nacional Huascarán.
Si bien la altitud promedio de la cordillera oscila entre los 3
mil y 4 mil msnm, es posible alcanzar alturas superiores a los 6
milm en tan sólo 100 km de distancia. El nevado Huascarán,
de 6768 msnm, es la montaña más alta del Perú
y la segunda de América, siguiéndole en altura el
nevado Yerupajá (6.634 msnm), situado en la Cordillera
Huayhuash.
En la sierra es donde se encuentra la capital histórica
del Perú, Cuzco,
en cuyos alrededores se encuentran importantes vestigios arqueológicos,
principalmente incas, tales como Sacsayhuaman,
Qenko, Ollantaytambo,
y la ciudad perdida de los incas, Machu
Picchu, a la cual se puede llegar a través del Camino
del Inca en una caminata que puede durar dos o tres días.
También se encuentran entre los valles serranos ciudades
tan bellas y tradicionales como Cajamarca
con sus Baños
del Inca y Cumbemayo,
en sus alrededores; como Arequipa
al sur del país, o Puno
a orillas del lago
Titicaca. Y como no recorrer valles ricos y fértiles
como el del Colca
o el del Urubamba.
La
sierra presenta dos estaciones bien diferenciadas: una de verano,
entre abril y octubre, caracterizada por días soleados y
noches muy frías (aquí son frecuentes las heladas)
y ausencia de lluvias (época ideal para visitarla); y una
lluviosa (mal llamada "invierno"), entre noviembre y marzo,
en la que las precipitaciones son abundantes. Un rasgo que caracteriza
a esta región es la marcada variación de temperaturas
a lo largo del día. Por lo general con temperaturas de hasta
24° C al mediodía y tan bajas como -3° C por la madrugada.
La sierra cuenta también con un clima seco y agradable, ideal
para el crecimiento de una enorme variedad de cultivos.

La selva se puede dividir en Selva alta o ceja de montaña
(sobre los 700 msnm) y Selva baja (por debajo de los 700 msnm).
La selva peruana es una región exuberante a causa de las
abundantes precipitaciones que recibe a lo largo del año.
Posee un relieve ondulado y de suaves pendientes. Desde su incicio
en las vertientes orientales de los Andes, la vegetación
tropical domina el paisaje, extendiéndose ininterrumpidamente
a lo largo del llano amazónico. Poseedora de una extraordinaria
riqueza natural, es una tierra de bosques y ríos serpenteantes
que sirven, a menudo, como única vía de comunicación
entre los pueblos que la habitan. De hecho, para llegar a Iquitos
-la ciudad más importante de la amazonía peruana-
solo se puede acceder a través del aire. Todos los ríos
de la selva desembocan en el Amazonas, el río más
caudaloso, largo y ancho del planeta.
La
selva alta o ceja de montaña posee un clima subtropical y
templado, con abundantes lluvias entre noviembre y marzo y días
soleados entre abril y octubre. Las noches son siempre frescas.
La selva baja tiene dos estaciones climáticas las que se
acentúan en relación directa con su lejanía
con la línea ecuatorial. La estación de verano, entre
abril y octubre (época ideal para el turismo), días
de sol y altas temperaturas, a menudo superiores a los 35° C.
En estos meses los ríos disminuyen su caudal y las carreteras
son fácilmente transitables. La estación de lluvias,
entre noviembre y marzo, se caracteriza por frecuentes chaparrones
(al menos uno al día) y un deterioro de las vías terrestres.
La humedad en la selva es muy alta a lo largo del año. En
la región sur se producen ocasionales "friajes"
o "surazos", frentes fríos provenientes del sur
del continente que se presentan entre los meses de mayo y agosto
y en los que la temperatura suele descender hasta los 8-12°
C.
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