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Cajamarca:
La Fértil Tierra Colonial
Es uno de los
departamentos más significativos en la historia del Perú.
Su origen se remonta a la época preínca, cuando era
el centro de la cultura Caxamarca, que logra su desarrollo máximo
entre los años 500 y 1000 d.C.
La incorporación
de estos territorios al imperio del Tahuantinsuyo se llevó
a cabo durante el gobierno del inca Pachacútec, hacia el
año 1465, para convertirse en centro administrativo, militar
y religioso de singular importancia. Durante esta época se
construyeron templos y palacios, de los cuales quedan algunos vestigios,
principalmente el llamado Cuarto del Rescate.
Cajamarca, que
por su clima privilegiado y aguas termales fuera lugar favorito
de reposo de los incas, se convierte el 16 de noviembre de 1532
en el escenario de uno de los episodios más trascendentales
de la historia americana.
En esa fecha
el conquistador Francisco Pizarro llegó hasta la actual plaza
de armas, que por entonces era triangular. Esperó a Atahualpa,
el último inca, quien se encontraba reposando en sus baños
de calor y azufre. Al día siguiente, Atahualpa hizo su ingreso
a la plaza en medio de una multitud y un aparato ceremonial esplendoroso.
Lo recibió el padre Vicente Valverde, quien le mostró
una Biblia. Narra la crónica, que Atahualpa arrojó
el libro sagrado al suelo más por un problema de incomprensión
idiomática que por falta de fe. Los soldados españoles
que hasta entonces habían estado escondidos en los alrededores
de la plaza, irrumpieron en ella a caballo y con armas de fuego,
ocasionando que el ejército huyera despavorido.
Atahualpa fue
juzgado como hereje y condenado a la horca, aunque esa pena le fue
conmutada por la del garrote. Atahualpa se dio cuenta de la ambición
de los españoles y ofreció a Pizarro comprar su libertad
llenando de oro el cuarto donde estaba preso y los dos contiguos
de plata, hasta donde alcanzara su brazo. Atahualpa pagó
el rescate, pero igual murió ajusticiado. Este hecho desencadena
el final del imperio del Tahuantinsuyo, a la vez marca el inicio
de una nueva etapa histórica: la Conquista.
Tradición
y Modernidad
Situada en las
faldas del cerro Santa Apolonia, la ciudad de Cajamarca, hoy por
hoy, refleja en su exquisita arquitectura colonial la influencia
cultural española, junto a una enorme riqueza geográfica.
Es un
territorio clave en la zona norandina del Perú, ubicada a
una altura promedio de 2.750 metros sobre el nivel del mar, con
un clima seco y una temperatura que varía entre los 24 y
los 5 grados celsius según la época del año.
Diseñada
siguiendo un trazo de damero, en ella encontramos edificaciones
de tipo religioso de mediados del siglo XVII y principios del XVIII.
La catedral fue construida en el siglo XVII y muestra una fachada
sobria de piedra de origen volcánico. Tiene cinco campanas
en sus torres truncas, fundidas al comenzar el siglo XVIII; en las
naves se pueden admirar las imágenes de la Virgen del Carmen,
el Señor de la Buena Muerte, Santa Rosa de Lima y San Martín
de Porres.
Cajamarca es
un departamento de geografía muy diversa que ofrece interesantes
opciones para el turista. Sus campos de cultivo producen papa, trigo,
yuca y café. El café de Jaén es muy conocido
en el mundo. En Namora se puede observar una importante estación
piscícola que produce alevinos de truchas y pejerreyes. La
cría de ganado tiene suma importancia.
En la actualidad
el departamento cuenta con más de 600 mil cabezas de ganado
vacuno. Además produce cebada y pastos naturales. Es el primer
productor de maíz amiláceo en el país. Según
la enciclopedia Todo el Perú, Jaén ha intensificado
sus cultivos de nuez nacademia para producir aceite sin colesterol.
Crían ganado caprino y ovino en cantidades significativas.
También hay ganadería de toros de lidia que gozan
de fama en los medios taurinos.
Además,
esta zona ostenta un atípico récord nacional: produce
tres millones de cuyes de los 70 millones producidos en todo el
país. El cuy tiene 21% de proteínas y casi cero de
colesterol. Su carne se ofrece en la mayoría de los restoranes
y posadas de la zona.
Al recorrer
las estrechas calles de la ciudad es posible observar caracterizaciones
de manifestaciones folklóricas ligadas a sus celebraciones
religiosas y fiestas patronales, en las que se realizan danzas y
bailes como la cashua, los chunchos o danza blanca, las pallas,
la pachilla, la danza de los emplumados o imperiales y la danza
de los diablos.
También
se pueden encontrar pequeños negocios con artesanías
en lana, cuero, madera, cabuya, arcilla, piedra, donde se demuestra
el arte y la creatividad popular del arte cajamarquino que, en sus
productos utilitarios y decorativos, transmiten identidad cultural.
Se pueden adquirir por precios que van desde los 3 a los 50 dólares.
Los platos típicos
son: el picante de cuy con papa, el chicharrón con mote,
las humitas, el chupe verde y las cecinas shilpidas.
Las
claves para los turistas
Entre los atractivos
más importantes están el Cerro Santa Apolonia: que
cuenta con un mirador e impactantes restos arqueológicos;
el Parque Forestal de Aylambo; bosque de piedras Los Frailones,
que está ubicado en Cumbemayo; y además, las famosas
aguas termales con los baños del Inca y de Yumagual; el coto
de caza de Huacraruco; los pobladores de Pariamarca y Llacanora,
y la hacienda Tres Molinos.
Los restos arqueológicos
que valen la pena conocer son Cumbemayo con sus acueductos, petroglifos
y santuarios de época preínca; las Ventanillas de
Otuzco y de Cumbemayo, una impresionante necrópolis preínca
que se mantiene en perfecto estado.
También
está Layzón, lugar de Santuario preínca y el
Cuarto de Rescate del Inca Atahualpa.
En la zona es posible además visitar monumentos virreinales
como el ex Hospital de hombres y mujeres, hoy sede del Instituto
Nacional de Cultura; iglesia, convento y catacumbas de Santa Catalina,
actualmente catedral y capilla.
En San Pablo,
otra provincia del departamento, está Kuntur Wasi, centro
ceremonial perteneciente al Horizonte Temprano; Montealegre, Tumbas
del período Cajamarca III - IV; y las Ventanillas de Tumbadén
(necrópolis preínca). En Celendín: Sorochuco
(bosque de piedras); en Oxamarca (chulpas correspondientes a la
época preínca) y Chocta (restos arqueológicos
preíncas).
En el distrito
de San Andrés se ubica el Parque Nacional de Cutervo; las
cuevas de San Andrés, habitadas por colonias de guácharos
(ave en vías de extinción); las torres de Llapa; en
Sócota (chulpas o tumbas preíncas ) y el bosque de
piedras del cerro Pilco.
Hay que tener
en cuenta que cuando se visita esta ciudad, hay dos opciones que
son calificadas de "imperdibles" por las agencias que
la promocionan: la Cajamarca dorada, donde se encuentra ubicada
la segunda mina de oro más importante del continente: Yanacocha.
Esta mina, cuyas operaciones se iniciaron en julio de 1993, está
localizada a 40 kilómetros al norte de la ciudad. Su producción
alcanzó las 550 mil onzas de oro en 1996. El producto final
de esta mina se denomina barras de Doré: mineral compuesto
de 60% de oro, 30% de plata y 10% de impurezas.
La otra opción
que es más conocida que la anterior, e igualmente atractiva,
es la Cajamarca verde donde está Cutervo, el parque nacional
más antiguo del Perú, con una superficie de 2.500
hectáreas, en la Cordillera de Tarros, en la zona oriental
del departamento. Alberga cientos de especies de flora y fauna,
siendo el más conocido el guácharo, ave que anida
en las cuevas y cavernas de Cutervo y que fue descubierta por Alexander
von Humboldt en 1799.
La
reina de la Sierra
Sin embargo,
su atractivo no sólo está dado por la cantidad de
vestigios históricos que tiene, sino también porque
este departamento está situado en la zona norandina del Perú,
y al estar recorrido por los Andes septentrionales, bastante más
adelgazados y bajos que los del resto del país en la zona
se da una variedad de climas: templados en las cimas y laderas montañosas
y cálidos en las laderas bajas y fondos de valle. Limita al
norte con Ecuador, al sur con La Libertad, al este con el Amazonas
y al oeste con Piura y Lambayeque. Su capital, del mismo nombre
del departamento. Está ubicada al margen derecho del río
Mashcón, a 2.750 metros de altitud.
Sus abruptas
quebradas, valles fértiles y profundos mezclados con extensas
planicies altoandinas, grandes lagos navegables y más de
12 mil 000 lagunas. Su clima se caracteriza por una estación
de seca que va de mayo a octubre en la que abundan los días
cálidos y soleados y otra lluviosa entre diciembre y marzo.
De amplias proporciones
y grandes jardines, la capital del Departamento posee una bella
pileta colonial (1562) en piedra de una sola pieza. La plaza ha
sido construida en el mismo lugar donde fue ejecutado por
los españoles el último Inca: Atahualpa.
En la Catedral
de Cajamarca llama la atención el imponente templo plateresco
(Siglo XVIII) construido con piedras de palacios y muros
incaicos. Su fachada en lava volcánica está trabajada
con mucha minuciosidad. En su interior destacan el altar mayor y
el púlpito de estilo churrigueresco policromado y pinturas
coloniales de gran valor.
También
está la iglesia de San Francisco, la más antigua de
la ciudad. Su fachada de piedra volcánica esculpida con una
mezcla de estilos plateresco y barroco. Cuenta con un Museo de Arte
Religioso con hermosos objetos de la época colonial.
Como testimonio
de la época incaica está El Cuarto del Rescate,
único exponente de la arquitectura inca en medio de toda
la riqueza colonial. De estilo neoclásico, la historia cuenta
que el Inca Atahualpa ordenó llenar este cuarto con objetos
de oro y de plata para entregarlos a los conquistadores a cambio
de su libertad. Finalmente, Pizarro no cumplió con su ofrecimiento.
Los Baños
del Inca, fuente de aguas termales y medicinales considerada
como una de las más importantes de la zona norte del país,
usada desde la época pre-hispánica, sus aguas brotan
levantando columnas de vapor en un terreno casi horizontal rodeado
de gran cantidad de vegetación. Los manantiales más
importantes son los denominados: Los Perolitos y El
Tragadero. Esta zona es posible visitarla durante todo el
año con tures que incluyen alojamiento en las zonas de las
termas acompañado de tratamientos naturales para el cuerpo.
Otro atractivo
reside en Cumbemayo, un gigantesco complejo arqueológico
pre-inca perteneciente a la Cultura Cajamarca-Marañón.
Comprende tres grupos monumentales: El Acueducto, sistema hidráulico
de transporte y canalización de agua; el Santuario, farallón
de unos 20 mts de altura en forma de cabeza humana y las Cuevas
donde se pueden observar petroglifos de estilo Chavin y los Frailones,
formaciones geológicas.
También
se puede visitar Kuntur Wasi complejo arqueológico pre-inca
dedicado al culto del cóndor.
Texto
de Andrea González
andy_moon@manquehue.net
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