Peru Gotolatin Home Page Peru Gotolatin

Reserve Aqui

Hotel Paquetes de Viaje Vuelos Domesticos Arriendo de Autos
 
Informacion Destinos Guias Libros Links Transporte  
  English
 Más Información
 Indice Reportajes
 

  Peru : Reportajes: Kuelap

La Otra Machu Picchu:
Kuelap

Kuelap

Según la lengua nativa, significa “lugar frío”, porque a pesar de estar en la entrada del Amazonas, es el único lugar donde no se puede soportar la baja temperatura. Según los arqueólogos es una de las ciudades prehispánicas monumentales de América del Sur. En el siglo XVI el padre Blas Valera decía que la región tomó el nombre de Chachapoyas por su ubicación. "Sacha" que quiere decir monte o bosque y "phuyu", nube.

Para descubrir Kuelap, el punto de partida es Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas.  Este lugar posee un atractivo histórico porque fue el último baluarte de una supuesta raza blanca perdida, llamada los chachapuyanos, que retrocedieron ante la invasión incaica.  Restos de altas construcciones de piedra, pasajes, paredes macizas y altas torres impresionan al viajero, con un atractivo que coloca a esta enorme construcción entre espesas neblinas al momento del ascenso.

Con una población de aproximadamente 16 mil habitantes, se caracteriza por un clima que es cálido durante el día y frío en la noche, con períodos lluviosos entre los meses de diciembre y abril. Sus temperaturas promedio fluctúan entre los 35 y los 26 grados celsius.
En los alrededores es posible visitar numerosos pueblitos típicos. Sus pobladores, agricultores en su mayoría, viven felices sin los problemas que aquejan a los citadinos como el stress y despreocupados por términos como la globalización.

Esta majestuosa fortaleza –que también ha sido denominada la “Torre de Babel” del Perú- se levanta sobre el boscoso valle de Utcubamba, es uno de los monumentos arqueológicos más importantes del continente. Su misterio ha atraído a los exploradores y científicos desde siempre.

Es un conjunto arqueológico con características muy importantes del Nor Oriente peruano. Descubierto en 1843, por Don Juan Crisóstomo Nieto, quien fuera juez de Chachapoyas. Desde aquel entonces a la fecha ha sido constantemente visitada por numerosos investigadores y viajeros, atraídos por la complejidad y monumentalidad de sus construcciones, las cuales han sido objeto de varios reportajes entre ellos: el sabio Antonio Raimondi, el geólogo suizo, Arturo Werthemann, el viajero francés Charles Wiener, el antropólogo suizo Adolph Bandelier, así como otros de renombre que llegaron por estos lares.

Un laberinto estratégico

Conocida popularmente como la "Fortaleza perdida de Kuelap"; integra todo un yacimiento arqueológico que abarca una extensión  de 450 hectáreas. Dentro de este conjunto puede observarse que está constituido por terrazas de cultivo, asentamientos, accesos de control, almacenes y plazas públicas. Ubicada en el caserío del mismo nombre, dentro de los terrenos del distrito del Tingo, Provincia de Luya, Departamento de Amazonas, actualmente pertenece a la región nororiental del Marañon.  Su localización, aproximadamente es de 35 kms. hacia la dirección sur de Chachapoyas.

Se accede al sitio luego de una jornada peatonal de unos 8 kms., tramo breve, pero en el que el caminante se ve forzado a ascender, en tan sólo unas 3 horas, unos 1.000 mts.

Ahora también es posible el acceso por una trocha carrozable que serpentea por la margen izquierda del río Tingo y que, luego de cruzarlo, permite en unas 4 horas de viaje alcanzar Marca-pampa, una pequeña planicie situada en las proximidades del monumento, aunque todo depende de las condiciones de los tures escogidos.

Su principal atracción no sólo es arqueológica, sino también geográfica, porque al estar ubicada a unos 3 mil metros sobre el nivel del mar en una zona de hermosos paisajes que contrastan entre las alturas de la Cordillera de los Andes y la ceja de selva amazónica, se crea un espectáculo para recrear la vista.

El lugar arqueológico fue construido en la cima de un promontorio rocoso de origen calcáreo estableciendo una posición hegemónica y estratégica de observación, con un amplio y magnífico criterio arquitectónico que revela conocimiento y dominio topográfico con respecto al resto del área.

La monumentalidad y complejidad de estas construcciones se encuentran distribuidas en un área de forma de un ala alargada, con orientación Norte Sur de aproximadamente unos 584 metros de largo y un promedio de 120 metros de ancho la cual está limitada por una gran muralla que va perimetralmente encerrando el conjunto arqueológico llegando a medir en algunas partes más de 20 metros de altura y en cuya conformación estructural se han registrado gran cantidad de entierros múltiples según los reportes del arqueólogo Orlando Angulo, residente del lugar.

Además de impedir el acceso, el muro de contención servía al relleno que se colocó para obtener superficies planas en la ladera del cerro con la finalidad de conseguir seguridad y protección frente a los ataques de otras tribus.

El material utilizado en las edificaciones fueron bloques de piedra caliza canteada sin pulimento. Tiene tres entradas a la ciudad a través de la muralla, dando la impresión de túneles cónicos, criterio con el que fue construido; anchos al entrar y angostos al salir, permitiendo el acceso sólo a una persona.

La fortaleza está conformada por más de 450 estructuras distribuidas en diversos niveles de los cuales 4 son de planta rectangular, 1 de planta cuadrangular y las demás de planta circular.  

Así, el viajero se puede dar cuenta que la integración del antiguo peruano con la naturaleza es una lección asombrosa. Los chachapoyas, cuyos secretos están guardados por la espesura del follaje, crearon armonía en un lugar privilegiado, un sitio sin tiempo donde las cimas de las montañas son besadas por las nubes. Las viviendas más comunes eran de base circular, algunas se han reconstruido para que los visitantes, muy pocos dado que Kuelap es de difícil acceso, puedan intuir la vida en el lugar, rodeados de orquídeas y bromelias.

Zonas con significado propio

Todas estas estructuras asociadas entre sí, tuvieron determinadas funciones encontrándose entre ellas a edificios ceremoniales, administrativos, de control, defensa y de vivienda. Existen además piedras trabajadas en alto relieve que asemejan rostros humanos.

Son de singular significado y de mayor atracción" El Tintero", (edificio ceremonial), " El Castillo" (lugar donde existe un mausoleo), los torreones, las construcciones decoradas con frisos, entre ellos destacan también los grabados en formas geométricas, antropomorfas, zoomorfas y otras.

Las estructuras de planta circular (de 7 metros de diámetro promedio), generalmente viviendas, presentan elementos arquitectónicos característicos en las construcciones antiguas que pueblan esta parte del Perú.
Están distribuidos aglutinadamente o alrededor de patios abiertos. Presentan decorados autóctonos que indican el nivel bajo de los baños los que nos conducen a su interior mediante accesos dirigidos a los que se suman otros elementos como ductos de ventilación, sistemas de drenaje y pequeñas cámaras internas bajo el piso.

Algunos de los muros que alcanzaron una altura de 4 mts. presentan hornacinas y ventanas, hay evidencias que estas estuvieron enlucidas y posiblemente decorados con pinturas en su interior. Por la forma de los edificios se sobre entiende que estos tuvieron como techo una cubierta de paja de forma cónica.  

Frente a sus murallas de 30 metros de alto y unos 1,200 metros de contorno, incluyendo un abismo insondable, se piensa en miles de hombres tallando el cerro en forma semicircular, cortando los bloques de piedra, encajándolos y uniéndolos con una mezcla que al secar es más dura que el cemento. Sus señores pensaron en la defensa y dieron a sus tres entradas una forma de embudo. Anchas al principio y, a medida que se sube, estrechándose hasta que sólo puede pasar una persona.

La visita dura de 3 a 4 horas caminando de asombro en asombro. Los extraordinarios arquitectos construyeron dos edificios de planta rectangular y 335 de forma circular en "el pueblo bajo". Seis edificios adornados con frisos revelan su carácter religioso. La mayoría de los guías que recorren la zona hacen notar su decoración en zig zag con forma de serpiente y con diamantes que parecen ojos de felino.

Según las crónicas históricas, el lugar estuvo ocupado hasta el año 1532, cuando Diego Alvarado redujo la población a las partes bajas.
Las crónicas de Pedro Cieza de León manifiestan que: " los Chachapoyas (ocupaban estas tierras) eran indios blancos cuya hermosura era digna de soberanos cuyos ojos eran azules, los cuales eran más blancos aún que los mismos españoles".  

Una de las anécdotas más recurrentes, es escuchar la denominada leyenda del cerro adyacente, "La Barreta", en la que se narra que el joven señor de Kuelap amaba a la hija del kuraka del pueblo vecino. Ella aceptó casarse si cumplía dos condiciones. Llevarles agua y lanzar desde su pueblo una barreta que los uniera. Su pretendiente logró transportar agua de una laguna cercana, pero al arrojar la barreta cayó en el cerro que tomó su nombre.

Desde 1998, año en que se declaró Zona Arqueológica Intangible al Complejo Arqueológico “Fortaleza de Kuelap” y Patrimonio Cultural de Perú; el turismo en la zona ha aumentado considerablemente, mientras que el Gobierno y entidades culturales se han preocupado por impedir la entrada de empresas mineras internacionales interesadas en explotar sus terrenos. El próximo paso es lograr la nominación de Kuelap como Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la Unesco para el 2004, a fin de potenciar la zona como elemento turístico, a un nivel incluso mayor que el de Macchu Picchu.

Riquezas anexas

La mayoría de las agencias de turismo también ofrecen tures a Lamud en conjunto con las visitas a Kuelap. En esta zona se pueden observar féretros de barro parados y decorados con relieves antropomórficos, que representan garras de felinos y cabezas humanas.  Los chachapuyanos, luego de colocar los féretros en lugares estratégicos de los acantilados, destruyeron los senderos que conducían a ellos para evitar que perturbaran a sus muertos. También se pueden visitar los edificios funerarios de Revash, los sarcófagos de Karajía y los poblados de Luya, Trita,Tingo, Tálape, Levanto, La Jalca, entre otros; que muestran la maravilla de sus paisajes y la amabilidad de sus pobladores.

En la Provincia de Chachapoyas además vale la pena visitar los túneles de San Antonio ( formaciones rocosas a manera de puentes naturales situados sobre el río del mismo nombre); Bosque de Palmeras de Ocol (distrito de Molinopampa); en el poblado de Huancas se encuentran las pinturas rupestres de la Pitaya; la zona arqueológica de Yálape (de cuatro hectáreas, es un complejo arqueológico de piedras unidas con argamasa de barro, perteneció a los chachapoyas y data de los años 1100 a 1300 d.C.); el puente natural de Ashpachaca y las cuevas de Coltin.

Gotolatin.com

Recomiende Opiniones y Comentarios

HOME | Hoteles | Tours | Vuelos | Autos | Manual de Viaje | Destinos | Libros | Links 

Argentina
Argentina
Bolivia
Bolivia
Chile
Chile

Perú
Perú

Contáctenos por email a webadmin@gotolatin.com
Información legal. Politica de Privacidad. Copyright (C) 2000 GOTOLATIN.COM (TM)
Si hemos incluído inadvertidamente algún material con derechos reservados, por favor contáctese con webadmin@gotolatin.com